martes, 27 de mayo de 2008

Yo, por siempre yo


La calle, tan tuya y de nadie,

observa tu caminar errante,

pensativo y apenado.

Marchas sin rumbo, con un destino fijo,

con la conciencia tranquila, perpleja.


Las post datas que no has podido trazar

fueron redactadas por otros.

Otros ajenos a tu transitar,

al desenlace que debías firmar.


Un mundo ensombrece tu noche.

Una persona desbarata tu esencia.

Y tu pureza, pluma ávida de escritura,

volcó su sangre sobre las hojas en blanco.


Las lágrimas de tantos impíos se niegan a reconocer las tuyas,

como si se devaluaran por la distancia,

o se perdieran en los cordones de las veredas,

en los renglones de tus cartas.


Los ojos de los que tienen la agudeza de verte contemplan tu agonía,

tu debilidad.

Espejas lo que sienten y no se atreven a decir.

Asumes la muerte de las ilusiones,

del futuro, de la vida.


Y yo, que compartí todo tu recorrido por nuestro cosmos,

te veo gris y marchita, resistiéndote a la parca.


No hay mas cruzadas que seguir y sin embargo aquí estas,

fortaleciendo la memoria de la pérdida,

dando sustento a un virgen designio,

procurando ofrecerle, a tu manera,

lo que en todos esos puntos y comas no pudiste hacer suyo.

viernes, 11 de abril de 2008

En fin...



Ecos rememoran lugares comunes del pasado cercano,

reflejos cristalinos de dos nostálgicos.

No hay riesgos, pero si arriesgados.

No hay tiempo, pero si espera.

No hay amor, pero si consuelo.


La distancia es la mejor aliada de la resistencia.

Riña entre el querer, el deber y el poder,

puja confusa e inconclusa que lleva a la resignación.

Eso que no fue, no será.

Eso que no murió, no morirá.

Eso, tal cual permanece, permanecerá.


Las mentes se fusionan con los sentidos.

Y los corazones se direccionan ajenos, desconocidos.

Ese afecto requiere,

Ese sol ilumina,

Esta noche recuerda.

;;
"Comprendí que el trabajo del poeta no estaba en la poesía; estaba en la invención de razones para que la poesía fuera admirable..." (J.L.B)